Aditivo alimentario de origen orgánico, en forma de cristales blancos y solubles en agua.
Se utiliza como acidulante, conservador y potenciador de sabor en bebidas, jugos, mermeladas, confitería y productos enlatados, además de regular el pH en diversas aplicaciones.
Producto versátil y ampliamente usado en la industria alimentaria.
Presentación habitual: sacos de 25 kg.